NUESTRA LABOR
La Asociación Motorista Protección a la Infancia Contra el Abuso somos una Asociación sin Ánimo de Lucro y que se constituye, desde un principio, con afán de ayudar a niños y niñas que están sufriendo algún tipo de abuso.
La Asociación está constituida con arreglo a lo establecido en la Ley Orgánica Reguladora del Derecho de Asociación 1/2002 del 22 de marzo y al amparo de lo dispuesto en el artículo 22 de la Constitución Española.
La Asociación está debidamente Registrada e Inscrita en el Ministerio del Interior – registro de asociaciones con el número de registro: 01-Z-4838-2016.
Es, por tanto, una entidad legal con personalidad jurídica propia, entidad de derecho privado, con plena capacidad de obrar, siendo independiente de cualquier grupo o partido
político.
Conforme a los estatutos internos, los fines entre otros son:
Aglutinar en sus filas a cuantas personas, sientan la necesidad de salvaguardar y cuidar a los menores sea cual fuere sus pensamientos políticos y religiosos.
Promover entre la sociedad y sobre todo entre la infancia, el compromiso reflejado en los valores como la lealtad, el honor, y ante todo el respeto.
Contribuir a fomentar y difundir en el seno de la sociedad, el ideal de cuidar adecuadamente de los
menores, dando apoyo a familias y trabajando directamente con los niños. Así como continuar con las charlas ofrecidas a los distintos centros.
Hasta la fecha hemos llevado a cabo más de 115 actos para proteger la infancia, así como su acompañamiento y tratamiento psicológico, que es nuestra principal labor.
Estos actos, más allá de un reconocimiento, buscan también donativos para poder financiar nuestra labor, y por supuesto para abonar las facturas procedentes de los psicólogos en sus tratamientos, de cara a estos menores y así, fomentar su desarrollo personal.
A lo largo de todos estos años de duro trabajo, hemos sido reconocidos por diferentes centros y proyectos realizados, así como por la presentación a varios concursos en los cuales hemos resultado ganadores por nuestras buenas prácticas ciudadanas e impulso solidario.
¡NO HAY TREGUA!
